Historias por entregas

Literatura viral, se ha inventado un nuevo concepto de literatura…? Ya en el S. XIX autores como Benito Pérez Galdós o el Padre Luis Coloma usaban el género de novela por entregas en España.

Hoy os acercamos el relato más leído este verano, “Todo está bien” de Manuel Bartual que escribió durante sus vacaciones a través de más de 300 tweets, algunos de ellos se convirtieron rápidamente en Trending Topic.

Esta es la imagen con la que comienza su relato y con el que se ha ganado el apodo del “Stephen King de Twitter”

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Cuenta la leyenda…

… que Faetón hijo de Helios y de la oceánide o ninfa marina Climene. Creció en Egipto bajo la supervisión de su madre. Cuando Faetón era joven, su amigo Epafo le dijo que no era hijo del dios del sol y que su madre le había mentido sobre su origen. Climene, por el contrario, le juró a su hijo que sí lo era y le dijo dónde podría encon­ trarle.

Faetón salió a buscar a su padre y finalmente lo visitó en su reluciente palacio en la parte oriental del mundo, que había sido lujosamente decorado con oro, plata y marfil. El dios del sol le dio una cálida bienvenida y Faetón le pidió una prueba irrefutable de que era su padre. Helios juró por la laguna Estigia que llevaba al mundo de los muertos que estaba preparado para darle a su hijo lo que quisiese. Entonces el joven le pidió montar en su cuadriga y recorrer los cielos durante un día. Helios lamentó haber hecho la pro­mesa, pero ya no podía dar marcha atrás y sólo le aconsejó tener cuidado, porque se exponía a sí mismo y al mundo a un gran peligro, ya que sólo Helios -ni siquiera Zeus- sabía dirigir su cuadriga y los caballos que la llevaban. Pero Faetón, entusiasmado, no quiso oír a su padre y éste le cedió la cuadriga.

Los cuatro caballos que despedían fuego fueron enjaezados y Helios le pidió a su hijo que no les dejase correr en exceso, ni volar demasiado bajo o demasiado alto. Inmediatamente después de partir perdió el control de las riendas y la cuadriga se desvió, causando el pánico entre las constelaciones del firmamento. Poco a poco se aproximó a la superficie de la tierra, abra­sando ciudades, países y montañas. Los ríos se secaron, se formaron los desiertos y la piel de los etíopes se oscureció. Gaya sufrió una dolorosa agonía y pidió ayuda a Zeus. El rey de los dioses sabía que había que intervenir rápido y derribó al auriga con uno de sus rayos. El joven fue a parar al río Eridano -que más tarde sería el Po- y se mató. Las ninfas lo enterraron con una inscripción en su lápida que rezaba: «Aquí yace Faetón, que hizo el viaje por el sol, retó a todos, aunque la debilidad le traicionó».

Helios se entristeció mucho al oír que su hijo había muerto y, como consecuencia, la tierra pasó un día en penumbra. Climene vagó por el mundo desconsolada y las hermanas del difunto se convirtieron en árboles que producían ámbar. El amigo y pariente de Faetón, Cieno , se convirtió en cisne por la pena y empezó a lamentarse en lo que hoy se conoce como «canto del cisne».

Cuenta la leyenda que  una noche de verano, luego de cuidar sus rebaños, Endimión se refugió en una gruta en el monte Latmos para descansar. La noche era clara, y en el cielo Selene, personificación de la Luna, paseaba en su carruaje. La luz de la luna entró en la cueva, y así Selene pudo ver al joven dormido. Desde el momento en que la diosa lo miró se enamoró de él.

Descendió entonces del Cielo, y Endimión fue despertado por el roce de los labios de Selene sobre los suyos. Toda la caverna estaba iluminada por la luz plateada de la Luna. Ante él vió a la diosa brillante, y entre los dos nació una gran pasión.

Selene subió después al Olimpo, y rogó a Zeus que le concediera a su amado la realización de un deseo, y el Señor del Olimpo aceptó. Endimión, luego de meditarlo, pidió el don de la eterna juventud, y poder dormir en un sueño perpetuo, del que sólo despertaría para recibir a Selene. Zeus le concedió su petición.

Desde entonces, Selene visita a su amante dormido en la caverna del monte.

“Opinar es un acto de indisciplina”

 

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Nun blog como este, adicado á lectura breve, non podiamos esquecernos dos aforismos, un xénero que parece estar vivindo un rexurdimento grazas a twitter e outros servizos de microblogging, xa que a súa forma de expresión tan condensada faino moi apropiado nestes medios.

Neste vídeo tedes unha pequena masterclass, de só 4 minutos, na que o propio autor fala desta relación entre os aforismos e twitter:

Masterclass: “Filosofía uno, cuatro, cero”, por Benjamín Pradomasterclass

A primeira referencia ao termo aforismo ven de Hipócrates, quen o empregou en referencia a unha serie de afirmacións sobre a sintomatoloxía e diagnóstico de doenzas. Posteriormente, esta forma de expresión foise estendendo a outros eidos da ciencia e xeneralizouse o seu uso.

Segundo o define o Dicionario da Real Academia Galega, un aforismo é un enunciado conciso e breve, que pode estar fixado ou non na forma e que resume un punto esencial dunha ciencia, filosofía, moral etc.

Este libro é unha escolma de textos de Benjamín Prado editada por Julio César Galán extraídos de artigos periodísticos, novelas e de textos inéditos. No epílogo, o editor reflexiona sobre estes aforismos baixo o suxestivo epígrafe de “relámpagos del pensamiento, cohetes reflexivos”. Nunha primeira achega ao concepto, ofrécenos a definición do propio Benjamín Prado “una mezcla de sugestión y observación” e a máis formal de Julio Casares: “una sentencia, breve y doctrinal que se propone como máxima”. Trátase dunha forma con forte presenza e rica tradición na nosa literatura, tanto española como galega (Castelao, por exemplo).

Estes textos suxiren tanto o mais do que din. A súa temática é moi variada, dende a ironía e o humor á reflexión filosófica pasando por outros cunha forte carga lírica, dependendo do medio expresivo onde se encadren. Amosan tamén a ideoloxía social e política do autor, nunha ética persoal que está de costas á maioría, como afirma contundente aquí:

En esta vida uno sólo puede avanzar hacia sí mismo nadando contracorriente

Benjamín Prado é un prolífico escritor de novela, ensaio e poesía que recibiu diversos premios, entre eles o Hiperión de poesía no 1995,  e a súa obra tradúcese a diversas linguas e publícase en moitos países. Algúns críticos refírense a el como mestre da metáfora.

Se lestes algunha das súas novelas, a lectura destes aforismos pode que vos lembre a Juan Urbano, alter ego do autor nacido en Mala gente que camina”, profesor e filósofo doméstico degustador da cultura chinesa e personaxe moi sentencioso.

Aquí vos propoñemos unha pequena mostra para animarvos á súa lectura:

Ningún viento devuelve las hojas a los árboles

Leer es recordar lo que no ha sucedido

Escribir es soñar y que otros lo recuerden al despertar

*

El dinero es el lenguaje del diablo

Un mercado libre es una suma de ciudadanos presos

La miseria sólo se puede multiplicar por cero

*

Empatar es repartirse la derrota

Oír un río es escribirlo al revés

La rutina es la ruina con un árbol en medio

*

Si quieres oír, escucha

Todo el mundo duda, excepto los idiotas

Ser feliz es no querer ser otro 

Para rematar, nesta breve entrevista o autor  fala da súa relación coa escritura:

http://www.youtube.com/watch?v=XCqtk2gF_5c

E se esta lectura se vos fixo demasiado curta, lembrade que nas nosas bibliotecas atoparedes mais títulos de Benjamín Prado: Catálogo

Pero, sobre todo, lembrade que

Los libros no perdonan jamás a quienes

no los han leído

Adiós, Gabo

#efeméride

Adiós, Gabo

Adiós, Gabo

Hace unos días despedimos a Gabriel García Márquez. Escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano, Premio Nobel de Literatura del año 1982.

Y no podíamos dejar pasar esta triste noticia sin rendirle nuestro más sincero homenaje a uno de los mayores genios de los cuentos y relatos cortos.

La viuda de MontielLos funerales de la Mamá Grande, 1962

 Cuando murió don José Montiel todo el mundo se sintió vengado, menos su viuda; pero se necesitaron varias horas para que todo el mundo creyera que en verdad había muerto. Muchos lo seguían poniendo en duda después de ver el cadáver en cámara ardiente, embutido con almohadas y sábanas de lino dentro de una caja amarilla y abombada como un melón. Estaba muy bien afeitado, vestido de blanco y con botas de charol, y tenía tan buen semblante que nunca pareció tan vivo como entonces. Era el mismo don Chepe Montiel de los domingos, oyendo misa de ocho, sólo que en lugar de la fusta tenía un crucifijo entre las manos.
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Ojos de perro azul. 1972

Entonces me miró. Yo creía que me miraba por primera vez. Pero luego, cuando dio la vuelta por detrás del velador y yo seguía sintiendo sobre el hombro, a mis espaldas, su resbaladiza y oleosa mirada, comprendí que era yo quien la miraba por primera vez. En­cendí un cigarrillo. Tragué el humo áspero y fuerte, antes de hacer girar el asiento, equili­brándolo sobre una de las patas posteriores. Después de eso la vi ahí, como había estado todas las noches, parada junto al velador, mirándome. Durante breves minutos estuvimos haciendo nada más que eso: mirándonos. Yo mirándola desde el asiento, haciendo equilibrio en una de sus patas posteriores. Ella de pie, con una mano larga y quieta sobre el velador, mirándome. Le veía los párpados iluminados como todas las noches. 
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Me alquilo para soñar. 1995

A las nueve de la mañana, mientras desayunábamos en la terraza del Habana Riviera, un tremendo golpe de mar a pleno sol levantó en vilo varios automóviles que pasaban por la avenida del malecón, o que estaban estacionados en la acera, y uno quedó incrustado en un flanco del hotel. Fue como una explosión de dinamita que sembró el pánico en los veinte pisos del edificio y convirtió en polvo el vitral del vestíbulo. Los numerosos turistas que se encontraban en la sala de espera fueron lanzados por los aires junto con los muebles, y algunos quedaron heridos por la granizada de vidrio. Tuvo que ser un maretazo colosal, pues entre la muralla del malecón y el hotel hay una amplia avenida de ida y vuelta, así que la ola saltó por encima de ella y todavía le quedó bastante fuerza para desmigajar el vitral.
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Un señor muy viejo con unas alas enormes

Al tercer día de lluvia habían matado tantos cangrejos dentro de la casa, que Pelayo tuvo que atravesar su patio anegado para tirarlos al mar, pues el niño recién nacido había pasado la noche con calenturas y se pensaba que era causa de la pestilencia. El mundo estaba triste desde el martes. El cielo y el mar eran una misma cosa de ceniza, y las arenas de la playa, que en marzo fulguraban como polvo de lumbre, se habían convertido en un caldo de lodo y mariscos podridos. La luz era tan mansa al mediodía, que cuando Pelayo regresaba a la casa después de haber tirado los cangrejos, le costó trabajo ver qué era lo que se movía y se quejaba en el fondo del patio.
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Estos y muchos más los tenéis disponibles en cualquiera de las Bibliotecas Municipales de A Coruña. 
Catálogo

“Porque los pequeños detalles no están hechos para ser advertidos”


Hoxe vos propoñemos un fermoso libro para tódalas idades, unha verdadeira delicatessen. Confeso que o único que non me gusta del é o título, “Los pájaros”, porque acórdame desa terrorífica imaxe da película de Hitchcock que está xusto nas antípodas do feliz espírito deste conto.

“Los pájaros” ofrécenos unha sinxela historia dunha das caras do amor, a amizade, cun estilo fresco e leve, intelixente e cheo de humor. Faino básicamente a través da imaxe, só apoiada nalgunhas páxinas por frases curtas que lle outorgan a narración unha suave cadencia poética.

Imagen

As ilustracións, inundadas de cor amarela e azul, transmítennos sensacións de ledicia e harmonía co mundo. Agardamos que coa súa lectura voedes da man dos seus simpáticos protagonistas cara a ese horizonte azul aberto á felicidade.

Se queredes saber máis sobre esta afortunada parella creativa formada por Germano Zullo e Albertine, aquí tedes as súas premiadas bios: http://librosdelzorrorojo1.blogspot.com.es/2014/03/germano-zullo-y-albertine.html

“Los Pájaros” foi premiada no 2011 co Premio Sorcières que outorga a Asociación de Bibliotecarios Franceses e Librarías Especializadas.

Dos mesmos autores, temos tamén “La playa” e “Marta au pays des montgolfières”.
Se vos gustou este libro, poida que vos guste tamén “Sencillamente tú” de Jutta Bauer e Heinz Janisch.

Ficción y frío

El frío ha llegado a nuestras vidas y a nuestros relatos.

Hoy os dejamos Ficción, con el invierno como protagonista de Alice Munro, que como ya sabréis recibió hace un mes el Premio Nobel de Literatura. La propia Academia Sueca la definió como “maestra del relato corto contemporáneo” y hoy queremos mostraros este relato sacado de su novela Demasiada Felicidad.

Demasiada felicidad

Demasiada felicidad

Lo mejor del invierno era volver a casa en el coche, después de todo el día dando clases de música en los colegios de Rough River. Ya había oscurecido, y en la parte alta del pueblo quizá estaba nevando mientras la lluvia azotaba el coche por la carretera de la costa. Joyce dejó atrás los límites del pueblo y se internó en el bosque, y aunque era un bosque de verdad, con grandes abetos de Douglas y cedros, cada cincuenta metros más o menos había una casa habitada.Algunas personas tenían huertos; otras, ovejas o caballos, y había empresas como la de Jon, que restauraba y hacía muebles. También ofrecían servicios que se anunciaban junto a la carretera y en especial en esa parte del mundo: cartas del tarot, masajes con hierbas, resolución de conflictos. Algunos vivían en caravanas; otros se habían construido casas, con tejado de paja y extremos de troncos, y otros, como Jony Joyce, estaban restaurando viejas casas de labranza…

 Si os ha gustado, os dejamos el relato completo.

Y si queréis conocer más obras de esta escritora, podéis consultar nuestro catálogo o visitar cualquiera de nuestras bibliotecas municipales.

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Bienvenido otoño, te estábamos esperando

Comenzamos con una receta que nos nivele la serotonina

Sopa otoñal.

SOPA 4

Ingredientes
* 1 cebolla dulce
* 375 g. de brócoli
* 1 pimiento morrón pequeñito
* 100 g. de calabaza
* 1 pimiento verde italiano
* 1 patata pequeña
* 2 manzanas rojas pequeñas
* Caldo de verdura
* 2 c/s de aceite de oliva virgen
* Sal
* Cúrcuma
* Jengibre

Elaboración
* En la olla con el aceite pochamos la cebolla y los pimientos cortados en cuadraditos hasta que estén un poco tiernos. Sazonamos.
* Seguidamente añadimos a la olla los ramitos de brócoli, la calabaza y la patata cortada en cuadritos también.
* Removemos escasos minutos, vertemos el caldo en la olla junto con las manzanas en trocitos. Agregamos a la olla una pequeña cantidad de cúrcuma y jengibre.
* Cocemos cinco o seis minutos, rectificamos de sal si fuese necesario y servimos.

Después elegimos nuestro mejor jersey

El primer trago de cerveza y otros pequeños placeres de la vida de Philippe Delerm

El jersey de otoño

“Siempre es más tarde de lo que uno imaginaba.Ha pasado tan deprisa septiembre,con todos los agobios de la vuelta al trabajo. Al ver caer las primeras lluvias, nos decíamos: “ Ya está aquí el otoño”; aceptábamos que todo no fuera ya más que un paréntesis antes del invierno. Pero en nuestro fuero interno, sin acabar de reconocerlo, nos esperábamos algo. Octubre. Las auténticas noches de helada, de día el cielo azul sobre las primeras hojas amarillas. Octubre, ese vino tibio, esa suave molice de la luz, cuando el sol sólo es agradable a las cuatro; la tarde, en la que todo cobra la suavidad oblonga de las peras que han caído de la espaldera.

Entonces hace falta un jersey nuevo. Vestir los colores de las castañas, los sotobosques, el rojo rosado de las rúculas. Pero un jersey nuevo: elegir el fuego nuevo que va a empezar a apagarse. ¿Con tonos verdes? Un verde de Irlanda, color guisante, brumoso, whisky rugoso, salvaje y solitario como los campos de turba, la hierba rala. Pero ¿y rojizo? Hay tantos tonos rojizos , cabelleras ofelianas , deseo de merendar como antaño, pan con mantequilla, pan de especias, bosques sobre todo, rojo de la tierra, rojo del cielo, inaprensibles olores de ferias y arboledas, de boletos y de agua. ¿Y por qué no color seda cruda? Un jersey de trama gruesa, a rombos, como si alguien tuviera aún tiempo de hacer punto para uno.

Un jersey muy grande: el cuerpo desaparecerá, seremos la estación. Un jersey holgado de hombros, de momento…Incluso es bueno para uno mismo ese modo de representar el final de las cosas con el tono de la estación. Elegir el sosiego de las melancolías. Comprar el color de los días, un jersey nuevo de otoño.”

Y por último, aprendemos a ser felices

Para disfrutar de estas y otras lecturas otoñales puedes consultar nuestro catálogo en línea o visitar cualquiera de nuestras Bibliotecas Municipales.

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