Ficción y frío

El frío ha llegado a nuestras vidas y a nuestros relatos.

Hoy os dejamos Ficción, con el invierno como protagonista de Alice Munro, que como ya sabréis recibió hace un mes el Premio Nobel de Literatura. La propia Academia Sueca la definió como “maestra del relato corto contemporáneo” y hoy queremos mostraros este relato sacado de su novela Demasiada Felicidad.

Demasiada felicidad

Demasiada felicidad

Lo mejor del invierno era volver a casa en el coche, después de todo el día dando clases de música en los colegios de Rough River. Ya había oscurecido, y en la parte alta del pueblo quizá estaba nevando mientras la lluvia azotaba el coche por la carretera de la costa. Joyce dejó atrás los límites del pueblo y se internó en el bosque, y aunque era un bosque de verdad, con grandes abetos de Douglas y cedros, cada cincuenta metros más o menos había una casa habitada.Algunas personas tenían huertos; otras, ovejas o caballos, y había empresas como la de Jon, que restauraba y hacía muebles. También ofrecían servicios que se anunciaban junto a la carretera y en especial en esa parte del mundo: cartas del tarot, masajes con hierbas, resolución de conflictos. Algunos vivían en caravanas; otros se habían construido casas, con tejado de paja y extremos de troncos, y otros, como Jony Joyce, estaban restaurando viejas casas de labranza…

 Si os ha gustado, os dejamos el relato completo.

Y si queréis conocer más obras de esta escritora, podéis consultar nuestro catálogo o visitar cualquiera de nuestras bibliotecas municipales.

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OTOÑO

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La casa.

Autor: J. Patrick Lewis.

Ilustrador: Roberto Innocenti.

Editorial: Kalandraka

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Títulos de otoño.


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Vicente Gallego

Todo está en este cuarto, y me acompaña:

las jornadas tranquilas junto al mar,

la luz que vi y que he sido algún instante,

la luz que vi y que he sido algún instante,

la roca que frecuento,

el abandono en que caigo después de las comidas,

tras fatigar el centro de mi cuerpo,

con un golpe de sal, el balneario,

sin cristales, las villas del paseo,

que un nuevo otoño ha despoblado,

la tormenta y los gritos de las aves,

un ajetreo sordo que me envuelve

cuando todo transcurre en la inminencia,

de una ignorancia última que es

conocimiento último y sencillo:

esta dicha modesta de saberme

aquí, ahora, yo. No hay más. Acepto.

De “La luz de otra manera” 1988

 

De miedo…

Después de la festividad de las letras gallegas, de pasear por el Courel y conseguir que nuestro espíritu alcanzase una gran armonía, toca la hora de cambiar radicalmente de estilo para ello contamos con unas amigas realmente terroríficas,  que son capaces de conseguir que en unos instantes sintamos un gran escalofrío.

Dos pruebas de ello son:

El pozo y el péndulo. Edgar Allan Poe.

Sentía náuseas, náuseas de muerte después de tan larga agonía; y, cuando por fin me desataron y me permitieron sentarme, comprendí que mis sentidos me abandonaban. La sentencia, la atroz sentencia de muerte, fue el último sonido reconocible que registraron mis oídos…Me había desmayado, pero no puedo afirmar que hubiera perdido completamente la conciencia. No trataré de definir lo que me quedaba de ella, y menos describirla; pero no la había perdido por completo. En el más profundo sopor, en el delirio, en el desmayo… ¡hasta la muerte, hasta la misma tumba!, no todo se pierde.

Aire frío. Howard Phillips Lovecraft

En la primavera de 1923 había conseguido un trabajo rutinario y mal pago en una revista de la ciudad de Nueva York; y viéndome imposibilitado de pagar un sustancioso alquiler, me mudé de una pensión barata a otra que reuniera las cualidades mínimas limpieza, un mobiliario decente y un precio lo más razonable posible.

Como siempre,  puedes encontrarnos en Bibliotecas Municipales A Coruña

Y por si os animais con los relatos de terror aquí os dejamos unas propuestas.

En esta, vosotros mismos podeis dejar huella con alguno de vuestros relatos más terroríficos.

Y en estas otras podréis leer un sinfín de relatos de terror.